July 26, 2009 – 3:29 am
“No es lo mismo un pueblo devastado por una avalancha, que un pueblo devastado por una explosión de gas.
Por lo menos, la avalancha es una catástrofe que lleva su tiempo en gestarse y que es evitable no estando en su camino, y evitando los elementos que la puedan generar; mientras que una explosión de gas es un hecho sorpresivo y repentino, producto de una maniobra errónea perfectamente humana.
Ambos son errores que deben evitarse a toda costa, que no deberían ocurrir. Pero no son comparables, y que al fin y al cabo, son eventos que afectan, dañan y duelen.
Un pueblo puede renacer de sus ruinas o cenizas, pero requiere de tiempo para la recuperación. Puede que lleve días, meses o años para que recupere parte de la esencia de lo que fue, pero de ahí en adelante, dependerá de las voluntades para que coja el carácter que lo hizo especial, e inclusive formar algo nuevo que pueda hacerle honor a esa esencia del pasado
Yo, como habitante amante de mi pueblo, confío en que mi patria puede volver a resurgir y brillar como lo hizo años atrás, así como también su vecina y todo lo que significó para la región”.
…
La voz de la consciencia llama a la puerta, y dice de una manera suave, pero diligente, que ya es hora de despertar
“Alex, ya es hora”.
Y Alex despierta… abre los ojos, siente la claridad del día y por una vez más, después de tantos años de oscuridad, se siente en vida.
Su mente lo obliga a ponerse reflexivo por unos minutos, para luego tener la voluntad de hacer una llamada telefónica. El día ha llegado.
…
La tarde se asienta y deja ver un bello contraste de colores pasteles que iluminan la habitación del hospital. El ambiente era apacible y agradable, no parecía que estuviera en el hospital.
Una puerta se abre y una mujer entra a la habitación. Sara ha entrado.
Alex se encuentra sereno, sentado en su cama, esperando pacientemente y apreciando cómo los fríos colores del cuarto se ruborizan con ese cálido ramillete de colores que ese tiempo regalaba.
Sara se acerca a la cama, se detiene frente al soporte delantero metálico del mueble, y mira fíjamente a los ojos de Alex. El ambiente se pone tenso por unos instantes.
Y luego, Alex rompe el silencio.
-”Te he llamado porque es importante que hablemos”.
Sara duda en contestar, pero luego de unos segundos, responde:
-”Te he perdonado muchos errores, inclusive unos graves, pero ahora este no me deja más remedio que dejarte. No puedo estar contigo”.
Alex permanece observándola a los ojos firmemente y con atención. Sara decide continuar:
-”Fuiste una persona muy significativa para mí durante mucho tiempo, tuve años cruciales donde tú me apoyaste y creíste en mí… me enseñaste muchas cosas y también algo parecido a la esperanza, cosa que hizo que yo mejorara y avanzara mucho en estos años.
En serio… hiciste que la mejor parte de mí despertara y alzara las alas para poder enfrentarme al horizonte y volar. Al pasar el tiempo pude ver la luz y también el camino para poder salir de mis problemas y sufrimientos, y tú me acompañaste todo ese tiempo. Te tengo una gratitud por todo eso que hiciste en el pasado.
Pero ahora, yo no necesito de un hombre salvador y peor… que no sepa ayudarse. Yo te quise ayudar en todo lo posible, pero no me respondiste como debió ser, y eso me entristece.
Yo puedo seguir mi camino sola. Y espero que comprendas que no regresaré por más que me lo pidas. Ya he sufrido lo suficiente por ahora, entiende que puedes estar sin mí, y esto no puede continuar”.
Y se detiene cerrando sus labios, dejando como rastro un silencio que daba a entender muchas cosas, inclusive algunas que decían más de lo que se debería saber.
Alex, observa el rostro serio de Sara, y luego baja su mirada para encontrarse con esas suaves manos que con tanto cariño acarició y sintió en el pasado.
Cierra los ojos por unos segundos, mientras siente la agradable brisa de la tarde. Acaricia con su mano la suave sábana recién puesta en la cama que ofrecía un agradable aroma a perfume que le recuerda algunos momentos de paz y serenidad.
Y luego, decide hablar:
-”Sara… muchas gracias por tus palabras y por tu gratitud a todo lo que hice por tí en el pasado. Me alegra mucho saber que todo eso te ha servido para lograr muchas cosas buenas que tú posees ahora. Eso no me hace sentir tan mal por todo lo que ha pasado.
Hoy brillas mucho, pero aún hay cosas que necesitarás comprender.
Estas cosas no son tan sencillas de ver por ahora, pero con el paso del tiempo… en algún momento de tu futuro tu corazón te lo dirá y llamará a tu mente para razonar desde otro punto de vista.
Estas cosas le suceden a muchos, pero cuando las sufrimos, llegamos a entender el porqué muchas personas dejan de creer en el amor.
Eso es porque, muchos tienen el miedo a ser heridos otra vez más, o porque seguramente creerán que estando sin nadie que dé ese tipo de calor humano estarán mejor.
Yo contigo aprendí que el amor es algo bonito… como una flor… o un jardín de flores, algo que te pide una responsabilidad y una dedicación con medida para que ese jardín siga perfumando y embelleciendo el patio de nuestros hogares.
Yo sigo creyendo que se puede volver a amar a pesar de los golpes. Pero eso también sigue siendo un requisito de dos actuando por igual.
Si tú no deseas seguir y si no te sientes con la voluntad y ganas para seguir, pues adelante, sigue el camino que deseas seguir.
Pero te diré algo de lo que no te has dado cuenta: yo no soy el hombre salvador que tú creíste que era. Yo ya te había salvado hace mucho tiempo, cuando pensabas que la vida sería un camino oscuro con algunos roces entre la suavidad y la dureza. ¿O no lo recuerdas?, yo solo te hice ver que tú tienes mucha madera de valor para lograr lo que sea, y más aún cuando sea algo de bien… y tú me creíste.
Aún así, yo no soy ninguna clase de paladín. Yo solo fuí alguien que vió que tu estás hecha de algo muy valioso, y que fuí de las primeras y pocas personas en tu vida que supieron ver eso.
Luego, me gustaste, y después me encariñé de tí. Nos prometimos seguir un camino para consolidar lo nuestro donde la ayuda mútua era algo importante.
Yo soy consciente de que no iba a girar alrededor de tí, si no que era acompañarte sin atarnos, andar a conciencia, ejerciendo una complicidad de deseos y voluntad.
Pero los problemas nos causaron estragos, así también la falta de paciencia al final del todo.
Así como tú viviste años oscuros, comprende que también he pasado mucho tiempo y muchos dolores para poder quitarme este parche que tuve en mi ojo y que no me dejaba ver bien. Y me costó un precio muy caro.
Creo yo que es mejor tarde que nunca. Al menos no me pasó estando más viejo.
Pero bueno, ahora, tú tienes un nuevo enfoque y una convicción para salir adelante. Y la certeza de que no estaré dentro de ese plan.
Puedes irte con cualquiera que te haga sentir bien, y que si tienes suerte, pueda surgir algo que valga la pena. Pero me pregunto yo… si tal persona será capaz de hacer lo mismo que hice y sería capaz de hacer de nuevo, cuando eras alguien distinta a lo que eres ahora. O inclusive serte fiel y sincero hasta dentro de su espacio etéreo.
Quizá esté infravalorando de lo que es capaz la gente… pero yo creo que no muchos serán capaces de tal dedicación. Quizá me sienta aún celoso por eso, pero también puede ser que la vida te sonría y te de tal suerte.
Solo te pediré una cosa… y es que no desprecies mi amistad, porque aún aprecio tu persona y recuerdo con mucho afecto lo bueno que has hecho por mí.
Ahora, creo que debo irme, hay un camino que me espera con mis virtudes y defectos. En ese camino, me eliminaré el peso de muchos defectos, ya que necesito estar ligero para llegar a donde quiero.
Y si tú lo deseas, ahí dejaré el rastro por si alguna vez te nace el querer hablarme en el futuro. Yo estaré agradecido para entonces por tal detalle”.
Alex, luego se para y se dirige hacia Sara, la cual estaba callada, luego él se acerca, coge una de sus suaves manos y la besa.
Por unos segundos, la mira a los ojos, con una mirada triste. Pero luego se repone y suelta su mano para caminar hacia la puerta de salida.
-”Como sea, necesito caminar un poco. Quiero salir de estas cuatro paredes y respirar aire fresco, he estado viendo el jardín del hospital desde la ventana toda una semana, y me parece muy bonito… creo que le echaré un vistazo.”
Alex se va de ese lugar, paso a paso, para emprender una nuevo capítulo en su vida. Los pasos son algo cortos, pero seguros, y está decidido para sentar una nueva forma de brillar por dentro y luego por fuera.
El cielo, con una paleta de colores amena, seguía amenizando una cálida presencia dentro de esa habitación. Sara solo se quedó viendo cómo ese hombre se iba por esa puerta.
Luego, esa habitación quedó vacía.
Cada mueble, adorno y demás objetos, fueron los únicos espectadores del diálogo final de un capítulo de las vidas de dos almas gemelas. Los presentes de tales almas se dejaron mezclar para luego bifurcarse en dos caminos con destinos aún por escribir.
Hay nuevas páginas en blanco dispuestas a ser escritas, e infinitas historias que pueden ser plasmadas, y que pueden mostrar nuevos caminos, así tambien como terminarlos e inclusive volver a enlazarnos, dependiendo de los caprichos y las voluntades de esas almas.
Así que… la vida continúa, y hay que aprovecharla, porque solo hay una.
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