Densidad.
September 14, 2009 – 2:40 amHay nubes esta noche, las cuales hacen que el cielo tenga un tono violeta oscuro, que recuerda momentos pasados y sensaciones vividas con anterioridad.
Entre la oscuridad, una voz interrumpe el silencio…
-Hola otra vez, Lucis.
-Buenas noches Karl. ¿Te encuentras bien?.
-Más o menos. Quizá algo cansado.
-El hecho de que acudas a mí dice algo.
-He pensado en algunas cosas…
Karl le explica lo que llegó a pensar, con un tono de voz triste, pero sereno. Lucis luego le responde:
-La forma de cortar fue muy dura, no quería que siguieras pendiente de ella. Y no sé, quizá el sueño le pareció inalcanzable al final.
-Puede ser, pero aún así, es como un amigo me dijo: “No vale nada hacer llorar a alguien, cuando simplemente puedes decir que es mejor dejar las cosas de ese tamaño, ¿de qué sirve hacer sufrir a alguien que amas?”.
-Tiene sentido.
-Sí, pero bueno, también… es que me siento algo vacío.
Karl sigue explicando qué es lo que sentía y porqué.
-Te diré algo, tal vez quería que buscaras un camino mejor y no zozobrar emocionalmente. Tomó una decisión, y cuando alguien está muy decidido, pues no puedes hacer mucho.
-Este golpe me ha abierto los ojos, el hecho de buscar el alivio ante un dolor te puede hacer que actúes de formas que no te habrías imaginado antes. ¿Pero vale la pena?.
-Eso el tiempo lo dirá.
-Supongo que se sentirá mejor sin mí.
-Hmm… pregúntate mejor esto: ¿tú te sientes mejor sin ella?.
Karl responde de inmediato:
No, no me siento mejor sin ella. Y aún si tuviera a “un clavo para sacar otro”, no sé, no me es fácil pensar en sustituir, o en reemplazar, no tienes ni idea de lo maravillado y complacido que estaba de lo que es ella como persona. No me siento mejor porque se fue una persona valiosa, ya hablando más allá del amor.
-”No quiero a las mujeres, amo a las personas”, creo recordar que de tu boca salieron esas palabras. Recuerda que también tú tienes que recuperarte y mejorar.
-¿Sabes?, ahora mismo yo no voy a justificarte que sea meritorio o no que me consideres dentro de este contexto. Voy a decirte que por mí ahora habla más lo que he aprendido y ganado a base de la dolorosa pérdida que hablar de cómo me consideraron de bien o mal en el pasado. Todos cambiamos con las cosas, pero al menos yo puedo hablar por mí, he mejorado porque he aprendido de mi golpe, pero eso no cambia un sentimiento hacia alguien, ya que ella sigue mereciendo ese aprecio a pesar de lo que hizo. Yo no cargo completamente la culpa, también es compartida.
-Está bien.
-Y creas o no, quiero que sepas que cumpliré mi parte de ese trato que hice. Aún si la otra ya no se cumplirá. Hago cosas por mí y voy a salir para estar donde quiero estar.
-¿Cómo puedes seguir queriendo cuando ya no te quieren?.
-¿Acaso sabemos con certeza eso?. Si se supone que cortó por lo sano, ya que eso me hizo entender, es para olvidar y no sentir más dolor, es lo que todo el mundo hace, olvidar y no evocar esas sensaciones incómodas y molestas. ¿Fui yo malo?.
-No, pero al final fuiste amargo.
-No me comprendió del todo y yo tampoco a ella, ella también estaba mal y podría decir que también con una vista parcial.
-Pero ya no puedes recuperar la leche derramada del suelo.
-No estoy diciendo eso, el punto es conocer ese matiz que no vemos del cuadro, luego pasa el tiempo y nos quedamos con la imagen oscura de manera concreta.
-Creo que ella no se preocupa por eso ahora mismo.
-Nadie al hacer algo grande es fácil de olvidar. Jean, con lo que sufrió con su primer marido, ahora no le duele recordar esas cosas, porque aprendió de lo malo que fue, porque ese hombre fue horrible con ella, pero pasó un largo tiempo en pena y dolor antes de casarse por segunda vez. Yo no fui así, y por eso es que me duele cuando sabes que alguien apreciado que tiene cosas buenas, se va. Y no sé, quizá ella piensa así, ya que aún considero que la conozco bien.
-Ella se fue hace tiempo y no creo que esté pendiente de tí.
-Si lo hace, tendrá sus motivos y sus sentimientos en el fondo. Y si no, pues igual, yo aprenderé de eso y seguiré mi camino para ser un mejor hombre…
Karl se queda callado. Lucis continúa.
-Puedes amar a más personas.
-Sí, pero… ¿quieres que te sea sincero?, nunca quise dejar de amarla.
-¿Ella te ama?.
Karl queda en silencio por unos instantes, luego muestra un rostro de impotencia. Lucis dice:
-Serénate.
-Voy a escribir una carta…
-¿Porqué?.
-Porque lo necesito.
Karl se despide de Lucis. Lucis pregunta:
-Esa carta… ¿qué dirás en ella?.
-Lo que mi corazón pide. Luego sabrás de qué se trata.
-Pero sé sincero y humilde.
-Eso haré.
Karl se aleja del parque, y Lucis sigue viendo a Karl mientras se va por el portón.
-”Ojalá este chico encuentre lo que busca”. Pensó “Espero que encuentre a alguien que lo entienda y lo quiera”.
Lucis queda sola, y solo queda la silueta de un hombre que se aleja por las rejas.
Las nubes siguen ahí, ocupando ese espacio temporal, así como las ideas permanecen entre las mentes de las personas. Los sentimientos pueden ser así, pero igualmente también pueden ser como una montaña rusa yendo de un lado a otro o un trazo largo de lápiz en un papel, el cual no es regular pero puede tender hacia un lado si así lo queremos.
Y la intensidad con que marcamos los trazos, son las marcas que dejamos, la cuales si son fuertes, son muy difíciles de borrar.
Ahora queda una pregunta: si los trazos del presente serán profundos o suaves. Hay que saber hacer las cosas y escoger bien con quién las hacemos.
También, hay que saber considerar los errores que cometemos y los sentimientos que hay en el fondo de las personas que queremos. Ya sea si se van para siempre o si las dejamos, hay cosas que quedan guardadas y otras que nunca sabremos si serán por no continuar.
Por lo menos, Karl supo lo que pudo ser, pero que ahora no es posible. Quizá nunca lo escuchen, pero por lo menos tratará de expresarlo para sí mismo en algún momento.
