Una carta al amor.

September 19, 2009 – 12:05 am

Un hombre sube al punto más alto de una colina.

Había llovido, ya que las tormentas del otoño se han presentado, ofreciendo un ambiente distinto al que fue hace semanas.

El hombre avanza con una mochila, entre la maleza y el lodo. El cielo era gris y el viento soplaba con aliento frío y sin parar en algún momento.

Al llegar a la cima, se quita la mochila y saca de ella un cuenco de barro, un encendedor y una hoja de papel.

Coloca el cuenco en el suelo y por un momento, se dedica a leer lo que ha escrito en la hoja de papel. En esa hoja, escrita con puño y letra, hay un mensaje…

Humildemente me presento, para presentarte lo que tengo.

Te manifestaste en una bella persona y ahora te has desvanecido.

No sé donde estás, pero te añoro, quiero que vuelvas conmigo. No te quiero cambiar, me gustas como eres, me gustas por cómo piensas y sientes, me encantas por lo que haces. Sé que muchos hombres te codician por tu belleza exterior, pero yo te anhelo más por la luz que ilumina tu alma.

No soy un hombre poderoso, ni alguien con mucho dinero, tampoco tengo un cuerpo de un dios griego. Solo tengo mis palabras y corazón para pedirte una oportunidad.

Aquí me arrodillo, lanzando una plegaria al cielo, y sólo, con el único presente que he conservado después de mi caída. Lo que te presento y te ofrezco es la única rosa que ha quedado de lo que fue mi jardín en otros tiempos.

La cuido como si fuera mi vida, porque es un recuerdo de lo bonito y grande que fue ese jardín.

Aquí me encuentro, después de escarmentar mis errores, aprendiendo a base de quemaduras y golpes, arrepentido por todo lo que pasó y lo que le hice a quien fue mi amor.

No sé quién eres, solo quiero que aparezcas. Ignoro si eres del pasado, del presente o futuro, no sé de qué tiempo vendrás, sólo quiero que sepas que te sigo esperando, te sigo buscando, con mi paciencia infinita. Quiero que te manifiestes en algún momento, porque si me das lo que yo busco, yo te responderé con todas mis fuerzas y cariño.

Quiero que me acompañes por voluntad propia, quiero compartir contigo todo lo que tengo, todo lo que he aprendido, y contigo, avanzar juntos de la mano, hacia una misma dirección.

No me abandones, contigo me sentí en las nubes y sentí lo que era la felicidad de que alguien me apreciara hasta el fondo de mi alma. Quiero que aparezcas otra vez ante mis ojos, no me importa en quién te manifestarás.

Yo te ofrezco lo mejor que puedo dar: la comprensión, compañía y cariño, que soy capaz de dar hasta el final.

Solo quiero que te fijes en mí una vez más. Solo necesito tu atención. Luego verás que soy yo quien será el que llenará tu alma y corazón.

No soy perfecto, soy humano, y tengo mis defectos, pero no importa porque son cosas en las que yo mejoro y me esmero. Sé que he tropezado, pero me he vuelto a levantar, y dentro de las cosas que más quiero, es volver a amar.

No sé donde estás, me pregunto si aparecerás una vez más, pero si nos encontramos… ese día sabré con certeza que ganaremos.

Ignoro quién eres, no sé cómo te llamas, no sé si ya te conocí o te conoceré, pero solo quiero decirte que te quiero y te amo.

Vuelve por favor, no me importa quien seas, solo quiero que estés conmigo.

Manifiestate otra vez, dame otra oportunidad.

Quiero que vuelvas a tocar a mi puerta, amôris.

El hombre, dobla la hoja en tres partes y la coloca en el cuenco.

Luego, enciende el encendedor de gas y le prende fuego.

La hoja se quema y se desintegra, y las partículas luminosas que desprende se las lleva el viento. Vuelan al cielo, formando puntos de luz que se pierden en la oscuridad, como si un mensaje se elevara y se fuera de ese lugar entre las tinieblas.

Se escuchan ruidos… truenos… y las ramas de los árboles empiezan a silbar.

El agua empieza a caer. Y el hombre piensa en una persona especial del pasado…

-”Donde sea que estés, espero que estés bien”.

El hombre empieza a mojarse mientras alza su rostro hacia el cielo con sus brazos abiertos, como si gritara por dentro que está ahí y reclama lo que se merece. Reclama la maravillosa sensación de compartir y amar… a alguien más.

Tenía encendido su reproductor MP3 y tenía reproduciendo el siguiente tema:

Queensrÿche - Silent Lucidity / [*Lir]

El hombre, luego de elevar su plegaria, coge sus pertenencias y se va. Regresa a su vida, donde los problemas y los temores esperan, donde los insultos y las humillaciones atacan, donde hay un camino, una subida rocosa, que reclama ser conquistada, el cual reclama que una persona sea la que imprima sus pasos hasta el final.

A caminar, mientras el corazón se muestra tibio y cicatrizando sus heridas, en busca de una esperanza de que la tormenta termine.


  1. 2 Responses to “Una carta al amor.”

  2. Sabes… es muy hermoso lo que escribís, me encanta la sensibilidad que tenés y me encanta como percibís los sentimientos, particularmente el amor… leía y al mismo tiempo se me caían las lágrimas por la cara porque estoy en un mal momento en casi todo sentido incluso en la pareja y no veo la luz al final del camino aún, entonces de a ratos me sentía como… muy identificada.
    Espero, realmente, que a ese hombre le respondan la carta muy muy pronto… :)

    Abrazos, muchos muchos!

    By Ange on Sep 19, 2009

  3. ¡Hola Angela!

    Sé que en los momentos difíciles, es duro mantenerse en la línea. Pero, te diré que en el caso de la pareja, debes saber escuchar y que también te escuchen, no cometas el error que yo cometí al decir cosas malas ciegamente.

    No tienes ni idea de lo doloroso que es perder a una gran persona, eso entre otras cosas relacionadas.

    Si crees que tu pareja es alguien valioso, si lo ves mal, dale el apoyo que necesita y que él se comprometa igualmente a salir, aún si los hombres parecemos estar mal, ¿sabes?, también somos capaces de querer mucho y hacer lo que sea por salir, darle un tiempo más porque le tienes fe.

    Bueno, en mi caso, fue algo complicado, pero no sé, por ahora solo estoy haciendo mis cosas.

    Como sea, muchas gracias por tus ánimos, ojalá que tú también salgas de tus problemas, y trata de que quien te acompañe, te comprenda y te apoye, así tú también lo comprendas.

    Y recuerda esto: “Tienes que ver mas allá del dolor”.

    Te devuelvo el abrazo, ¡muchos éxitos con todo!.

    By gex on Sep 19, 2009

Post a Comment


Anti-spam measure: please retype the above text into the box provided.

  • Archives

  • Categories

  • Misc